
Escribo porque no sé qué más hacer
Mientras siento mucho
Mientras pienso nada
Y esta hoja me habla
Me cuenta sobre sus sueños
Me habla de compromisos.
En este momento bebo,
Escucho acordes melancólicos
Y fumo un cigarro
Que se tiñe morado por mis labios
Mientras estos hablan con nadie
Y ríen de nada
Y dejan en el aire mis pensamientos,
Ahora estos sucumben,
Sucumben a la incertidumbre del caos,
Y este caos ríe lejano,
Un poco austero y sereno,
Me lo dicen los segundos,
Aunque sólo fue uno…
Lo vi pasar y quería conversar con él,
Pero no pude hacerlo…
El sólo siguió su rumbo,
Sin pensar en nada,
Sin ahondar en nada
Sólo dejó su fugaz esencia
Y se retiró complacido,
Complacido de dejar un pasado
Que no es muy relevante,
Pero en realidad se hizo parte…
Parte de una de mis bocanadas,
Parte de un acorde en mi radio,
Parte de un sorbo de licor,
Parte de esta eterna noche,
Parte de mí…
Sólo un pasado.
Que ahora no sirve de nada,
Porque doy cuenta que me encuentro,
Que me encuentro en cada rincón,
Que me encuentro casi a oscuras,
Que me encuentro mirando por mi ventana
Y la niebla me mira pensativa…
No sabe si ponerse tétrica…
U ocultar sus suburbios con vergüenza
Y yo rio…
Rio porque de la forma que sea me reiré…
Mientras apago mi cigarro,
Mientras pienso en todo lo que he escrito,
Mientras una ambulancia llora a lo lejos,
Mientras que el silencio añora nacer.
Llora porque es un bebé…
Llora porque quiere que mis oídos lo amamanten,
Sin embargo mis oídos no quieren escuchar,
Quieren relajarse y dormir…
Siempre mienten… y todos le creen.
Yo disfruto en cómo se enmaraña todo esto,
Porque todas las cosas hablan
Y sólo se escucha el caos de mi silencio,
Que se embriaga con esta hoja,
Ya distendida y casi desnuda…
Casi… porque se viste de letras,
Se viste de momentos absurdos,
Se viste de licores y cenizas,
Se viste de miradas que leen…
Se viste de risas que nacen de la lectura,
De esta lectura…
Aunque la hoja esté en blanco….
Debe haber algo que se pueda leer,
Quizás sea esa gran imaginación que me ve…
Que me ve llenando mi copa
Y derramo licor sobre todo…
Y me paro a cambiar una canción,
Porque está más rayada que yo…
Y nuevamente esas sonrisas…
Está bien… prenderé un cigarro.
Porque es tan dañino que me seduce,
Me seduce porque acato mi historial,
Me resigno a mis miles de segundos vividos,
Me resigno de ver la hora y casi no ha pasado,
Yo creía que habían pasado demasiados segundos,
Aunque fueron muchos…
No fueron suficientes…
Vuelvo a sonreír,
Porque me acordé de cierto pasado…
Se encuentra en mi mundo del absurdo,
Y… es por eso mejor no nombrarlo,
Porque seguiría riéndome
Y quizás quién también lo haga.
Me imagino mirando un objeto,
Y ver sus defectos…
Son menos que los míos por cierto,
Y ya casi parece una agonía irónica,
Me vieran discutiendo con aquel objeto,
El se ríe de mí… y yo me rio también,
De su risa y su no pensar.
Es que tengo un par de cosas que decirle…
Pero me da pena… ¡Es un objeto!
Aunque él también tiene pena de mí...
Pero yo sólo imagino su figura,
Su figura absurda,
Está bien… también creada por la naturaleza,
Pero una naturaleza humana,
Y eso es lo más denigrante…
Rio… ¡Y en su cara!
Pero no le tengan pena,
Porque me hacen sentir mal…
En realidad no es cierto,
Sin embargo ya da lo mismo…
El objeto ya se resignó.
…
Me tomé algunos segundos…
Es que miraba cómo la niebla desaparecía,
Miraba cómo se desvanecía…
Y la copa llena otra vez
Y un cigarro en mi mano,
Muriendo en mis labios,
Mientras esta hoja sigue con los compromisos…
Pero yo no quiero compromisos con ella…
Soy su poeta,
No su amante,
Puedo confesarle muchas cosas…
Sin embargo eso no me subyuga a ella,
Ella está enamorada de mi lápiz,
No de mí.
Necesita a mi lápiz
Y mi lápiz la necesita a ella,
Prefiero no interrumpir ese amor.
Aunque ella insiste,
Por ello mismo te cuento…
Preciosa hoja…
Sumisa y desnuda,
Que esta madrugada me adormece con fantasías,
Me hace soñar despierto…
Y me duerme con sus sueños,
Que me recitan naturalidades extrañas,
Como mirar el cielo,
Como mirar lo etéreo
Y enamorarse del no saber…
Empero, sabes que hay un sentir
Pero este se torna difuso,
Difuso como yo,
En este momento…
Y en muchos otros….
Difuso como la silueta de mi nitidez…
Es que su cuerpo ya se ha ido,
Entre los cerros,
Entre la progresividad de la noche,
Aquella aura…
Aquel cuerpo celeste,
Que oscurece la luz
Y da oscuridad a las sombras
Y da motivo a mi insomnio
Y me besa en la ausencia,
De mi vista,
Pero aún presente…
Y me hablas luna
Y tienes celos de mi hoja,
Que no es más que mi amiga
Y tienes celos de mis palabras,
Que se tornan en todo,
No obstante tú eres el verdadero todo,
Mi verdadera vida…
Que tú sabes que se fragmenta…
Pero hay cosas únicas,
Como mi copa que mira desesperada,
Mi cigarro que añora un fósforo,
Mi noche que pide mi mirada,
El silencio que hace rato quiere atención,
Un esbozo de sonrisa en mi boca,
El objeto que sigue callado y mirando,
Mirando nada…
Y la nada me mira analíticamente…
Sabiendo que hay un todo…
En algún lugar.
1 comentario:
"porque es tan dañino que me seduce"
eso es como una ley,no?
siempre ocurre...
y es bastaaante peligroso..
mi andres!
q lindo q escribes.. te lo digo una vez más y te lo diría a cada momento...
eres mi julio cortázar... ;)
hoy cuando te duermas, recibirás un abrazo de mi parte,un beso en tu frente... y las palabras más lindas q caigan de mi corazón...
te kiero pekeño,
y tu sabes cuando, 3 años y un dia...
beso,
bye.
Publicar un comentario