
Oh, cuan grandioso crepúsculo
Que iluminas el término del día
Expandiéndote con tus colores
Sobre las pupilas ansiosas de una nueva noche
Colores de sangre a miel
De rubor y piel
Prólogo perfecto de la oscuridad estrellada
Que enseñas con tu mágica beldad
A mis ojos
A tus ojos
A los ojos de todo aquel que es tocado
Por tu infinito poder de dormir los días
Y dejarlos al amparo de un sueño misterioso
Mientras somos envueltos en una penumbra encantadora
Y acariciados por una poca tímida y fría brisa
Causa suficiente para buscar abrigo
Entre tus ropas y de piel en piel
O una sola piel que consuma tus energías
¡Tan tibia!
Como el instante eterno del ocaso
Que deja caer sus brazos de color rubí
Sobre las montañas que rodean este valle
Convertido en una ciudad salvaje e interesante
Atractiva y rebosada de sueños comunes y exóticos
¡Exótico!
Palabra que vislumbra tu capacidad camaleónica
Oh grandioso crepúsculo
Que te adueñas del limbo entre el día y la noche
Tras las nubes teñidas de ti
Y bajo el cielo azulado que se pierde escalonadamente
En una noche intensa e infinita
Aplastando lentamente el rubor ahora anaranjado
Y cada vez más opaco, de lo poco que queda de ti
Que te extingues en un bramido silencioso
Dejando una estela de recuerdo sobre los ojos
Mas un pestañeo que comienza a enamorarse
Ahora de la noche venidera
Y sus elocuentes misterios…
Que iluminas el término del día
Expandiéndote con tus colores
Sobre las pupilas ansiosas de una nueva noche
Colores de sangre a miel
De rubor y piel
Prólogo perfecto de la oscuridad estrellada
Que enseñas con tu mágica beldad
A mis ojos
A tus ojos
A los ojos de todo aquel que es tocado
Por tu infinito poder de dormir los días
Y dejarlos al amparo de un sueño misterioso
Mientras somos envueltos en una penumbra encantadora
Y acariciados por una poca tímida y fría brisa
Causa suficiente para buscar abrigo
Entre tus ropas y de piel en piel
O una sola piel que consuma tus energías
¡Tan tibia!
Como el instante eterno del ocaso
Que deja caer sus brazos de color rubí
Sobre las montañas que rodean este valle
Convertido en una ciudad salvaje e interesante
Atractiva y rebosada de sueños comunes y exóticos
¡Exótico!
Palabra que vislumbra tu capacidad camaleónica
Oh grandioso crepúsculo
Que te adueñas del limbo entre el día y la noche
Tras las nubes teñidas de ti
Y bajo el cielo azulado que se pierde escalonadamente
En una noche intensa e infinita
Aplastando lentamente el rubor ahora anaranjado
Y cada vez más opaco, de lo poco que queda de ti
Que te extingues en un bramido silencioso
Dejando una estela de recuerdo sobre los ojos
Mas un pestañeo que comienza a enamorarse
Ahora de la noche venidera
Y sus elocuentes misterios…
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