sábado, octubre 15, 2005

Personitas versátiles


El siniestro capullo de los pensamientos nacen y mueren, todo un ciclo, como la vida, así es, piensan y se retrasan, como simios retrógrados, como un sol asustado titubeando al salir después de la linda noche... ¿Porqué?... ¿Qué es lo que nos apasiona? ¿Qué es lo que nunca logramos asimilar? ¿Qué es lo que siempre se torna versátil?... ¿Qué?
Siempre volvemos al mismo punto, siempre retornamos al mismo punto, ya sea de distinta manera o mejor o peor, pero volvemos... todo sea porque la vida es cíclica, sin embargo, debemos regresar a ese punto preparados y conscientes, atisbados a la evolución, proclives a esa evolución, teóricamente. Evidentemente, ya que no podemos por ningún motivo dejar, permitir una pequeña involución. Cuando las estrellas traspasan su mandato al cielo azul y etéreo es donde debemos estar... ¿para qué? Para permitirnos un duelo de la oscuridad alumbrada, de la oscuridad superficial, de la oscuridad negativa, cínica y con tendencias a la luz avasalladoramente ciega y equivocada que nos habla de una fe ciega, que nos habla de una confianza desconfiadamente confiada superflua y errónea... ¿Por qué? Porqué no es lo esencial, no es lo que mueve nuestros corazones, no es lo que mueve realmente y sintientemente nuestro cerebro sentimental... ¿Entonces? ¿Volver a la eterna disputa entre razón y pasión? No, esta ves no, ¿Por qué? Porque no es el tema en discusión, no es el punto al cuál queremos indagar... eso, realmente no conviene a este dialogo, a este confín, a este límite, a esta profundidad secuestradora de emociones encontradas, a esta insondabilidad de valores desenfrenados por un estupor repentino de la tierna situación huérfana y única, que nos trae un maldito calvario diario.
Acabo de divisar la existencia de versatilidad en los pensamientos, adheridos a la situación de turno, inherentes al naciente y siempre distinto momento… ¿es que no nos damos cuenta?... todo depende, todo es relativo, todo es inestable; ¿entonces no podemos tener pensamientos elocuentemente consecuentes? ¿No podemos tener pensamientos basados a una misma postura? ¿Es que somos como rémoras a la conveniencia? No me parece esto, pero pasa constantemente o siempre ha sido así con nuestro conocimiento y consentimiento o también, inconscientemente, camuflados en la sombra efusiva del irracionamiento, actuando inadvertidamente, repentinamente, de manera soslayante a nuestro discernimiento o juicio, así es, como también no lo puede ser; es y no es, usualmente es y no es, ciertamente es y no es, teóricamente es y no es, prácticamente es y no es, da alusión a algunos y a otros no… que antagonismo, ¿no?
No nos estamos refiriendo a caretas, no nos estamos refiriendo a banales engaños, no nos estamos refiriendo a jueguitos tontos, no nos estamos refiriendo a patologías, no nos estamos refiriendo a impulsos irracionales… es menester mencionar que así como no existen las coincidencias ni las casualidades, no existe una versatilidad inconsciente con respecto a los pensamientos refiriéndonos a posturas, composturas, juicios, actitudes, etc. todo, eso insano y sin vergüenza, plegado y mortificado tácitamente como rémoras a la conveniencia, evidenciado de forma sutil y ordinaria… ¡versatilidad!… que indigno… se necesita hablar de evolución, no de amplitud revocable.

No hay comentarios.: