lunes, septiembre 26, 2005

Desde la ventana de mi haber

La lluvia golpea mis ojos, golpeando la ventana de mi haber, esbozando una sonrisa inerte en las puertas del no desear, disipando una lágrima mojada del rostro de la convicción y desesperando la esperanza del sentir. El sol derrite mis dudas adornando un caldo añejo, las nubes dibujan la oscuridad, como sombra a la pulcritud, mientras que el mundo adorna mi mirada, como mirando un espejo roto, reflejando la estrella más lejana, hilvanando la constelación de mi cuerpo, derritiendo soles, mojando mares, llorando lágrimas, volando cielos que sonrien palabras y hablan risas, gritando miradas y mirando silencios, puliendo una ceguez, que mira mi entorno; resbalando colinas, para llegar a una cima. El tiempo acaricia mi piel de terciopelo, aislando sarpullidos mudos. Mis manos toman el aire, adueñándeselo y esparciéndolo en mi rostro, golpeado por gotitas intermitentes, que nacen del cielo, donde clavo mi mirada, desde la ventana de mi ser…

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